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Cadena de custodia de la evidencia digital: qué es y por qué puede definir tu caso
La evidencia digital más contundente puede ser descartada si no se demuestra cómo se obtuvo y quién la manipuló. Explicamos el concepto sin tecnicismos.

En un proceso judicial no basta con tener la prueba: hay que demostrar que es la misma que se obtuvo originalmente y que nadie pudo alterarla. Eso es la cadena de custodia.
Los cuatro pilares
- Identificación: describir de forma unívoca cada dispositivo o archivo (marca, modelo, número de serie, hash).
- Preservación: obtener copias forenses y trabajar siempre sobre ellas, nunca sobre el original.
- Documentación: registrar quién, cuándo, dónde y cómo accedió a la evidencia en cada etapa.
- Integridad verificable: el hash calculado al inicio debe coincidir con el del momento de la presentación.
Errores frecuentes que invalidan pruebas
- Encender y revisar el teléfono o la computadora "para ver qué hay" antes de preservarlos.
- Enviar archivos por WhatsApp o email como forma de resguardo.
- Copiar archivos con el explorador de Windows, lo que modifica fechas de acceso.
- No documentar quién tuvo el dispositivo entre el hecho y la pericia.
Qué hacer si ya cometiste alguno de estos errores
No todo está perdido. Un perito puede documentar el estado actual, explicar qué alteraciones pudieron producirse y qué elementos siguen siendo confiables. Cuanto antes se intervenga, más valor conserva la evidencia.



